Ayer la historia se escribió de una manera maravillosa, un mendocino humilde, sin conocimiento de la pesca de mar, al que le prestaron parte del dinero para poder pagar la inscripción del concurso que le cambiaría la vida.

Un amigo le sacó el pasaje para que viajara desde Mendoza a Neuquén, otro le llevó los bolsos a la terminal. Desde ese lugar vinieron cinco personas en un Corsa que llegaron acalambrados y, además de todo se les rompió el coche en el camino, lo que provocó que se demoraron dos horas más para llegar.

Intentaron que los llevaran al Cuarto Salto, pero al no tener éxito se quedó en la zona denominada “la virgencita”.

A Carlos, en una casa de pesca le enseñaron cómo encarnar y le brindaron consejos de pesca en mar, aunque mas allá de eso, cuando sacó la pieza no sabía que era una corvina negra, la misma que lo llevaría a ser el flamante ganador de la edición número 59 de las 24 hs de la Corvina Negra.

De esta manera, se podría decir que, cuando es para vos, va a ser de cualquier manera y es lo que sucedió con Carlos Alzogaray. ¡Felicidades!

Fotos: Daniela Angerami